¿La lectura te hace más capaz?
Aunque jamás se discutiría que la lectura sea útil, funcional y extraordinariamente congruente para el desarrollo de las personas, se cuestiona si la lectura es tan necesaria como se argumenta -en ocasiones- para mejorar el rendimiento de las personas.
Algunos neurocientíficos como Maryanne Wolf y Stanislas Dahaene defienden que la lectura se vuelve esencial para desarrollar la capacidad de empatía y el pensamiento crítico de un modo mucho más fino, causando cambios en la anatomía del cerebro y su funcionalidad; lo que produce efectos en la forma en que se percibe el entorno y por lo tanto, la forma en que nos desarrollamos en nuestros contextos. En este escenario, la manera en la que nos desenvolvemos laboralmente tiene que ver en parte, de forma directa con nuestro hábito de lectura.
Algunos otros autores como J. Ong hablan de una oralidad secundaria, donde no se pone en duda la gran hazaña de la lectura, sino que se critica la desconexión humana en la capacitación y en el compartimiento oral cara a cara que existía antes de los libros y la digitalización. Adicionalmente, Vilém Flusser habla de la imagen técnica desarrollada por los libros, donde no hay profundidad sino una imagen en 2D, que no conecta con el nivel de complejidad que existe realmente en la vida.
En Eudaimonia, creemos en las respuestas como una consecuencia de la observación y evaluación y no como una sentencia inicial. Por lo tanto, nos decantaríamos por un "depende". Cada líder debe evaluar si sus integrantes requieren más o menos dimensiones, o si el hábito de lectura es asequible (no es lo mismo no tener el hábito a no tener el tiempo), el desarrollo debe ser siempre basado en lo que pueda observarse y con objetivos claros.